Las tradiciones en torno a la muerte y los entierros que ellos trajeron brindan hoy información clave sobre la vida y la muerte de las personas de esas comunidades. Además, las tumbas y los ritos funerarios son esenciales para adquirir datos sobre un grupo que a menudo es pasado por alto: los niños.
Dada la falta de registros escritos, la información que tenemos sobre las personas que vivían en la Inglaterra altomedieval suele proceder de la excavación de tumbas. Dos ejemplos de ello son el cementerio de barcos de Sutton Hoo, en Suffolk, y la tumba de cámara de Prittlewell, en Essex. En estos lugares se descubrieron objetos muy elaborados, como el casco de Sutton Hoo. Sin embargo, este tipo de sepulturas son poco frecuentes y nos dan una visión sesgada de la historia, ya que muy pocas personas tenían funerales tan ostentosos.